birisina7

Hace algunas semanas pude participar del Festival Infantil con Luis Palau, en realidad mi participación comenzó hace varios meses, ya que pude ser parte de la organización de este, específicamente del de niños.

Ya en algunos comentarios en facebook he dejado de manifiesto la bendición y el triunfo que vimos ese día en el evangelismo con niños; sin embargo lo que me lleva a escribir esta nota es el fenómeno de hostilidad que vi en el mundo cristiano.

Cuando nos enteramos con Sebastián (mi esposo) que el Festival se efectuaría en Chile, solo pudimos visualizar a personas creyendo en Jesucristo, entregando por primera vez su vida al autor y consumador de la fe.

Trabajamos donde las papas queman, en una de las Poblaciones más conflictivas de Santiago “La San Gregorio”, cuando uno de nuestros alumnos falta a la clase se nos aprieta el estomago pensando en que pudo haber pasado con él, es común que nuestros pequeños nos cuenten de violencia y abusos; cuando los conocimos eran niños sin expectativas ni esperanzas y ahora que poco a poco cada uno de ellos ha invitado a Jesús a vivir en su corazón hemos visto como la visión de Dios se está apoderando de ellos.

Cuando escuché hermanos desprestigiar el evento, incluso llamar apostatas a aquellos que estábamos involucrados quedé en shock, se nos acusó de ecuménicos entre otras cosas, no puedo negar que estos comentario me dolieron e incluso molestaron en muchos casos, en especial cuando personas sostenían mentiras descaradamente. No es mi intención hacer una defensa pública de mi participación, pero si hacer una llamado de atención a la división que sufre el cuerpo de Cristo, no puedo referirme específicamente al desarrollo del Festival de la Familia (evento enfocado a los mayores), pero si a lo vivido en el Festival Infantil.

Fue tan grato trabajar con hermanos de tan distintas denominaciones, ver a un anglicano sentado junto a un pentecostal quebrándose la cabeza para encontrar el mejor modo de llevar a cabo la tarea de proclamar el evangelio a toda criatura. Considero que fue un anticipo de lo que será el cielo, donde ya el amor a una denominación (muchas veces mayor que el amor a Dios) no existirá y estemos en una completa y perfecta unidad alabando al único que es DIGNO de recibir la GLORIA. Muchos han dicho que lo más probable es que ninguna de las personas que tomó una decisión por Cristo ese día lo hizo con plena conciencia, esto no puedo discutirlo, gracias a DIOS no tengo el poder de ver corazones y mentes, pero si las cifras estuvieran equivocada si no hubieran sido cerca de 8000 personas las que se convirtieron, si solo hubieran sido 500 o 100 o 10 o 1, ¿acaso no vale la pena todo el esfuerzo para salvar a uno de las garras del infierno?.

He llorado muchas veces ante el Señor pidiéndole que me muestre como llevar el mensaje de salvación de una forma efectiva, como mostrarle a aquellos niños que hay una alternativa mucho mejor, que existe un VERDADERO CAMINO AL CIELO, que pueden dejar de estar solos, mostrarles a aquellos adolescentes que Dios nos libra de toda opresión, que ni la droga ni los delitos pueden contra el PODER autentico de nuestro Señor, hablarle a aquellas mujeres que Dios sana heridas, que Él perdona hasta nuestros peores errores y que está dispuesto a comenzar desde cero.

Hay un pasaje de la Biblia que me gusta mucho “La verdad, más vale dos que uno, porque sacan más provecho de lo que hacen. Además, si uno de ellos se tropieza, el otro puede levantarlo. Pero ¡pobre hombre del que cae y no tiene quien lo ayude a levantarse! Y también, si dos se acuestan juntos, entran en calor; pero uno solo se muere de frío. Una sola persona puede ser vencida, pero dos ya pueden defenderse; y si tres unen sus fuerzas, ya no es fácil derrotarlas”. El evangelio que yo sigo habla de unidad en Cristo, creo que JESUCRISTO vino a la tierra, murió, resucitó y vuelve pronto por su iglesia, siendo EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA, si tú crees lo mismo entonces eres de los míos, eres mi hermano, comprado exactamente al mismo precio. Amo a Dios, amo la iglesia (comprendida como el cuerpo de Cristo) y amo predicar las Buenas Noticias, no le temo a las denominaciones, le temo a la pereza, al desinterés por el Reino, a hablar mucho y no hacer nada para que este mundo no se pierda, ¿pero temor a mis hermanos? NO, de ninguna manera, puede que muchas cosas no me agraden en cómo se hacen, de hecho quizás yo habría cambiado muchas cosas del Festival, pero eso no me restringe a poner las manos en el arado y trabajar para que el Reino de Dios se extienda.

Si queremos que el mundo crea que Dios envío a Jesús para salvarnos, entonces debes ser UNO, uno en Cristo, nuestro Señor lo dijo: “Te pido que se mantengan unidos entre ellos, y que así como tú y yo estamos unidos, también ellos se mantengan unidos a nosotros”.

Ya no hables mal de tu hermano, no desprestigies a la denominación de al lado porque no levanta las manos o porque hace demasiado escándalo en sus cultos, mira a tu hermano como lo que es… parte de tu familia, con quien tendrás que vivir una eternidad en el cielo.


Nota: debo advertir que si usted no está de acuerdo con mi posición y deja algún comentario no recibirá respuesta de mi parte, ya que no es mi intención entrar en una discusión sin fin :)