birisina7

Últimamente he cambiado el rumbo de mis lecturas (la Biblia sigue intacta no se preocupen) me refiero a mi lectura de pasatiempos, lo reconozco soy un ratón de biblioteca, hasta las etiquetas del shampoo las leo, es así como sé que el que utilizo lo envasan en argentina… en fin ese no es el tema.

He estado leyendo sobre ciencia, debo reconocer que el tema se hace complicado porque no tengo grandes habilidades en esa materia, pero me encontré con un artículo que me dejó pensativa… sobre lo agujeros negros, algo que en su esencia misma sigo sin comprender y es que me cuestan estas cosas, pero hubo una descripción que llamo mi atención, esto es un extracto


“El sólo hecho de saber que las cosas tal como las conocemos no funcionan siguiendo nuestra lógica convierte de por sí a los agujeros negros en un fenómeno más que interesante. ¿Te puedes imaginar poder tener un movimiento cuya distancia no puede ser medida? ¿O tal vez imaginar un disco compacto con cinco caras y que pueda ser a la vez bidimensional? Cosas tan extrañas como las que han sido mencionadas son las que provocan el interés en los agujeros negros”


No me referiré al contenido en sí de la lectura más bien esta es una excusa para introducir lo que quiero escribir, no soy una experta en el tema, ni si la Biblia habla algo sobre ellos (para los que están esperando una respuesta teológica), pero todo lo que se ha escrito o enunciado sobre este evento físico, plantea una serie de discusiones sobre el destino del universo, de donde viene? , estaremos solos? , etc. Y viéndolo desde esa perspectiva es que pienso, el cristianismo no es una especia de agujero negro?, una dimensión donde la lógica tiene sus límites, porque nos encontramos siguiendo a un Dios con una serie de atributos que en el mundo natural no existen, solo como ejemplo: es eterno, omnipresente, etc. Y creo que muchos cristianos en un pasado e imagino que algunos también en el presente son verdaderos agujeros negros para el resto de la comunidad, despertando un interés extraordinario, porque sus vidas representan la lógica, tiempo y voluntad de Dios, mostrando algo nuevo, algo diferente.
Quizás algunos espectadores de este fenómeno se encuentran en la misma posición que me encuentro yo sobre la materia de los A.N, viendo al cristianismo sin comprender mayormente lo que sucede en estas personas que domingo tras domingo se reúnen, pero algo les seduce de esta nueva naturaleza, porque en sus vidas hay un vacío que como bien dijo Blas Pascal


“Que otra cosa proclama este anhelo e impotencia sino que existía una vez en el hombre la verdadera felicidad, de la cual todo lo que ahora queda es la huella y rastros. Esto él trata en vano de llenar con todo lo que está a su alrededor, buscando en la cosas que no están ahí la ayuda que no puede encontrar en aquellas que están, aunque nada puede ayudar, puesto que este infinito abismo solo puede ser llenado con un objeto infinito e inmutable; en otras palabras, por el mismo Dios”.


Sin embargo la actitud de un auténtico seguidor de Cristo no es convertirse en un agujero negro para el resto de la sociedad, una especie de misterio sin resolver, encerrado entre cuatro paredes, sino más bien en un promotor de lo que ocurre dentro de esta nueva y extraordinaria vida que llevamos en Cristo Jesús, nuestro Señor. Por eso es necesario que salgamos de nuestro encierro eclesiástico y perdamos el miedo de dar a conocer lo que ofrece el autor y consumador de la fe, la oportunidad para la humanidad de llenar ese vacío que con ninguna otra cosa podrá suplir.

Estoy segura que muchos científicos desearían tener la oportunidad de entrar a esos agujeros negros, averiguar que pasa ahí dentro, pero sin duda alguna para ellos esa oportunidad no tendría sentido sino pudieran volver a nuestra dimensión para revelar finalmente que descubrieron.


Nosotros hemos tenido la oportunidad de llenar el vacío de nuestras vidas, conocer la nueva dimensión de una vida eterna, pero no podemos solo quedarnos en este paso, DEBEMOS! revelar quien es Jesucristo a aquellos que pierden sus vidas buscando lo que sin ellos saber ya apareció hace más de 2000 años. Y es que debemos convertirnos en cristianos que actúen bajo la LOGICA de Dios, si hasta ahora hemos conocido un cristianismo enclaustrado en nuestros templos, es hora de despertar al verdadero cristianismo que nos ofrece nuestro Señor, uno de revolución y conquista, sin espacio para retroceder que crea en un Dios SOBRENATURAL.


(luego se viene una segunda parte y espero final)