
Viejos estandartes
Día miércoles 7 de octubre, un día normal, de esos en que todo marcha como siempre el sol salió por donde mismo, la gente anda de aquí para allá en el agitado Santiago y yo con mis cosas habituales, a eso de las 18:30 partí rumbo a la iglesia, lo extraordinario de esa tarde es que celebraríamos el cumple de nuestra jefecita de misiones (fiesta sorpresa), celebración en la cual iba a participar al inicio y al final, porque como todos los miércoles tenía que hacer clases de computación a mi hermanitos regalones, le dimos la sorpresa a la hermana Lorna (jefecita) inicié mi clase de compu y hasta ahí todo como siempre, cuando di terminó a la clase una de mis súper alumnas me pidió la palabra, fue ahí cuando el día cambió su rumbo, la hermana Anita B. de quien solo diré que es un viejo estandarte (no me tomen como insolente, sigan leyendo ya?) quería dar un testimonio, fue algo así, parafraseando lo que ella dijo: doy gracias a Dios por la oportunidad de estar aprendiendo computación, ya que esta semana visité a algunos amigos (también ancianos) quienes ya no pueden leer la Biblia con facilidad por lo pequeño de la letra, así que les llevé de regalo unas hojas escritas en el computador con versículos de la Biblia en tamaño 36 para que pudieran leer y disfrutar de la palabra de Dios… ;oh! Me dije a mi misma conteniendo las lagrimas (los que me conocen saben cuan llorona soy) como no agradecer a Dios por gente como mi hermana, obreros de tomo y lomo quienes no creen en una jubilación en el cristianismo sino que están consiente de la oportunidad que Dios nos está dando día a día para bendecir a otros, mientras la hermana Anita hablaba veía su rostro con las marcas del tiempo y pensaba que esas marcas no son nada comparadas con la huella que ha dejado nuestro Señor en su vida, entonces reflexioné en que deseo de todo corazón ser un viejo estandarte en el Reino, puede que el tiempo pase, pero dejar de ser luz NUNCA!.
En la noche mientras meditaba en lo que había dicho mi hermana y ahora gurú en la fe jejejejeje, venía a mi mente aquel episodio cuando Dios le pregunta a Moisés ¿Qué tienes en tu mano?, creo que la hermana Anita B, se levanta día a día viendo que tiene en su mano para honrar al Dios Altísimo y wow me imagino con que aprobación debe mirar nuestro Padre desde el cielo esa vida.
Los animo a que miremos que tenemos en nuestra mano y honremos a nuestro Dios día a día para que un futuro podamos decir, gracias Señor porque nos hemos convertido en viejos estandartes.




Ohhh, que lindo Iris..
Bueno la omama de mi novio, es increible, lo poco que conozco de su vida es admirable. Y que haga esto, gracias a las herramientas que tú pones en sus manos.
Que buen corazón de ambas, distintas edades y distintas formas de entregar un servicio a DIos.
Espero ser algún día... aunque sea la copia piratea´, pero algo, verdad???
Precioso testimonio y aprovecharé de dompartirlo con mis hermanas ancianas que muchas veces piensan que por su edad y condiciones físicas no pueden ser útiles en la obra del Señor.
Cada día pido a nuestro Amado Dios que te bendiga y use para su honra y para su gloria.
Aunque suene catete,una vez más te digo:
¡TE AAAAAAAAAAMMMMMMMMOOOOOO!
ohhh que ejemplo en la Fe
Debemos aprender mucho de los ancianos de la iglesia que llegan semana tras semana con lluvia con frio pero que lo hacen por amor y fidelidad al Señor!!!
besitos amiga
DIOS te BENDICE!