
Azúcar y Sal
Estaba en mis quehaceres diarios cuando noté que mi azucarero estaba sin azúcar, bueno casi sin azúcar aún le quedaba un poco como para una tacita de café (como diría doña Florinda) así que muy abnegada fui a la despensa y me dispuse a llenar el azucarero, DRAMA!, confundí la sal con el azúcar y en esos intentos idiotas que tenemos los seres humanos trate de separarlas :P (les doy derecho a pensar que tonta la Iris), pero son esos instintos que van más allá de la racionalidad, sin embargo no pasó mucho tiempo para que viniera a mi cabecita loca el pensamiento de… “que estoy haciendo, esto no tiene vuelta, hay que votar todo lavar el azucarero y llenar con AZUCAR” lleve a cabo todo el proceso y obtuve el resultado ideal, entonces me dije a mi misma, MISMA, cuantas veces no tiene que hacer esto tu Padre celestial para obtener un resultado optimo en tu vida, y es que a veces nuestro deseo es que Dios no se deshaga de todo sino que simplemente separe, pero de vez en cuando resulta que todo está contaminado y nuestro Señor debe tomar medidas drásticas para que todo quede en su lugar.
Debemos procurar mantener nuestra vida llena de lo que corresponde, para eso debemos poner atención, no como yo, que si hubiera leído el envase que decía claramente SAL LOBOS me habría evitado la contaminación del dulce elemento y el “arduo” trabajo de lavar el azucarero, por eso mis queridísimos no seamos distraídos con nuestra vida en Cristo busquemos del Señor y llenémonos de lo que está en Él, así estaremos atentos (ojo al charqui como dice mi madre) con aquello que no nos conviene y podremos actuar tal como lo hizo nuestro hermano Daniel (si el mismo que usted está pensando, el de los leones) quien propuso NO CONTAMINARSE, no nos confiemos en nuestra propia prudencia, eso me pasó a mi, confié en que sabía muy bien donde estaba el azúcar y no me di el trabajo de mirar el envase con atención, si nuestros ojos nos engañan, cuanto más nuestro corazón, el cual es engañoso, pero tenemos un FIEL guía y ese es el Espíritu Santo, quien nos ayudará a reconocer lo que conviene y lo que no, los animo a que nuestra confianza esté en Dios y solo, solo, solo en Él.




buena reflexión, como Dios usa a sus hijos para bendecirnos, muchas bendiciones para ti iris.
pedro de Chillán (peyoth_22@hotmail.com)
Demasiado seca en frases y reflexiones!! jajaja. En serio, muy buena reflexión amiga, Dios me bendice y me habla (no imaginas cuanto) a través de lo q escribes..
un abrazo grande.. te quiero mucho
Nathy =)
siempre Dios te usa amiga
te quiero mucho
nos vemos pronto
POLA
Muy buena tu reflexión, ideal para una lección objetiva. Te advierto que la utilizaré en cuanto pueda. Te amo muchisísimo.