En la foto parte de la clase (solo aparecen 7) de derecha a izquierda: Javiera, Ariel, Alan, Camila, Vaitiare, Belén y Allison :):):)
Desde niña estoy acostumbrada en fijarme en la naturaleza pasatiempo adquirido obligatoriamente por mi madre, ella disfruta mucho el canto de los pajaritos, el color de la luna y todas cosas de las que yo generalmente me río, en mi casa siempre ha habido alguna foto, un cuadrito, postales, poster, etc que muestre al gún campo listo para ser cosechado, me acuerdo de un van gogh que mi mamá tenía en unos poster de pinturas que coleccionaba y la comparación que hizo Jesucristo con respecto a la condición en la que se encuentra la tierra para recibir el evangelio no podría haber sigo mejor.
Los asambleístas tienen el sistema llamado Campos Blancos, en otras denominaciones conocidos como Club de amigos, Hora Felíz, etc; este año mi mamá quizo comenzar un Campo Blanco en la casa con los niños de la cuadra, debo admitirlo años trabajando en la evangelización en Quilpué y nunca había hecho nada por mi propio barrio, pero llegó el tiempo. En el verano hicimos una mini, mini Escuela Bíblica de tres días con la ayuda de mi amiga Carolina Olave y mi madre, tuvimos un promedio de 25 niños, de los cuales solo 2 habían aceptado a Cristo ya que pertenecían a familias cristianas, todo el resto por primera ves en sus cortas vidas escuchaban que necesitban de Jesucristo para ser salvos, finalmente casi todos aceptaron a Cristo, el único que no lo hizo fue Michael un chico de 10 años, quien iba a la clase, pero debo renocer que en muchas oportunidades me pregunté para que iba, no participaba de nada, todo le parecía rídiculo, etc, sé que aquellos que son maestros entenderán a que clase de niños me refiero y lo peor es que genralmente son niños con un liderazgo innato. Cuando finalizó la mini EBDV invitamos a los niños todos los sábados a participar de las clases bíblicas en mi casa a las 11.30 de la mañana, esa semana fue muy gracioso, todos los días pasaban los niños preguntando si la clase era el sábado, estaban ansiosos que comenzaramos con nuestro "Club de amigos de Jesús", ese es el nombre de nuestro Campo Blanco, el día sábado llegó la misma cantidad de niños que tuvimos en la EBDV y así se mantubo el número hasta pricipios de Abril donde con el comienzo del otoño la asistencia comenzó a decaer y finalmente quedamos con un promedio de 17 niños quienes fielmente participaban de la calse, hasta que apareció el enemigo de todo Campo Blanco, la primera comunión, la gran mayoría de los niños debían hacerla por su edad y la capilla parece que había hecho un rastreo minuciosos de los niños, porque no se les escapó ni uno, quienes trabajamos con niños sabemos que no podemos contradecir a los padres, sino que siempre debemos estimular a nuestros alumnos a obedecer, pero para sorpresa nuestra, pese a que no dijimos nada en contra de la primera comunión, los niños hablaron con sus padres, la primera fue Vaitiare quien en forma muy seria conversó con sus papás para decirles que ella no quería ser mas catolica, sino que quería aprender de Dios en el "Club de amigos" y como Dios responde las oraciones, sus papás lo tomaron muy bien, la mamá de ella habló con mi mamá para consultarle si lo que Vaitiare estaba haciendo estaba bien, ¿qué piensan que le dijo mi mamá?. Luego de que Vaitiare se decidió en dejar la primera comunión y la religión catolica, la siguieron otros niños, en realidad todos, este episodio es una de las cosas que más me ha emocionado de estos niños, ver como han conocido verdaderamente a Dios y se esfuerzan por aprender más, leen la Biblia en sus hogares, memorizan los textos bíblicos de una semana para otra (hasta la fecha ya se han aprendido 29 versículos), cantan con una energía increíble y hacen unas oraciones que conmueven. En vacaciones de invierno tres de ellos (hermanos) viajaron donde unos parientes en el norte, hacia el campo, la mamá nos contó como cantaban todo el día canciones de Jesús, le contaban a su abuela que cosas de Dios habían aprendido y le recitaban textos bíblicos, la familia estaba tan sorprendida con estos niños que los vecinos también se enteraron y esto llegó a oídos de un pastor de la zona quien se sorprendió con la cantidad de conocimiento de los niños, en el caso de estos hermanos los roles estan muy definidos Belén es la cantante (tiene 4 años), Vaitiare se aprende al pie de la letra las lecciones bíblicas (8 años) y Michael, sí el mismo que parecía no estar ni ahí con el evangelio recuerda todos los textos que hemos memorizado, pero lo mejor de todo es que tienen confianza plena en Dios.
En otro artículo les contaré más testimonio de este grupo de niños que han marcado mi vida y que se hab convertido en mis pequeños hermanitos.
Espero contar con sus oraciones para que sus familias también sean alcanzadas.